Ser artista es de valientes

noviembre 13, 2018

Una entrevista con el escultor Rodrigo Santa Cruz

¿Qué se esconde detrás de un psicólogo que decidió dedicarse a la escultura? Misterios, obras de arte y una fuerte inspiración en su país acompañan a Rodrigo Santa Cruz en cada una de sus creaciones.

Sea por la mañana, cuando nadie ha despertado, o tarde en la noche, cuando todos duermen, el escultor de 43 años pasa todo el tiempo con sus cinco sentidos afilados, buscando inspiración para deleitarnos con su próxima escultura.


¿Cómo pasa un psicólogo con estudios en política a dedicarse a la escultura?

Por ser carreras humanistas, no están tan alejadas en los procesos creativos que se manifiestan en el inconsciente. Nunca planeé como tal dedicarme a la escultura, simplemente me abrió las puertas un proyecto de interiorismo que generé y que se llama In lak´ech. José Rozas vio mi trabajo y a partir de allí me propuso trabajar en mi primera exposición que fue en 2015. Así empezó toda la historia que llevo en estos tres años.

¿En qué consiste tu técnica?

La escultura constructivista trabaja básicamente sobre el desarrollo de la geometría dinámica, creando formas de carácter geométrico para desarrollarlas en tres dimensiones que hacen visible el espacio. Este tipo de escultura sugiere aberturas y volúmenes y permite relacionarse con el entorno y el observador.

¿Qué escultura tuya ha sido la que “te ha marcado” en la vida?

Hasta el momento son varias. Todas son especiales porque cada una me ha llevado a lo que soy hoy en día como escultor. Pero probablemente puedo mencionar “Lluvia al alma”, “Negro sobre negro, y negro sobre negro con algo de rojo”, “Mapas vectoriales leídos desde espacios internos y espacios externos”, y una que voy a trabajar para la exposición de marzo que está inspirada en mi mamá que ya falleció.

¿Recuerdas alguna escultura en específico con una anécdota interesante detrás? ¿Cuál?

Montar “Lluvia al alma” fue una experiencia de 16 horas en donde a través de la música que llevaba en mi iPod, me subí a un andamio de más de cinco metros y tuve que vencer el miedo a las alturas. Fue un viaje interno en donde pasé revista por toda mi vida, por las ausencias que me han marcado, por las soledades, por los amores pasados y por las alegrías que he tenido, además por las añoranzas que sentía a partir de la decisión que tomé de seguir en este mundo de la expresión escultórica en mi vida. Es curioso pero las dos veces que he presentado la pieza en distintas galerías, ha llovido y ha sido de un buen augurio para mí.

¿Cuáles son los retos de ser un artista en Guatemala?

Muchísimos. Ser artista es de valientes el mostrarse en un medio en donde pocos valoran y pagan por el trabajo que se muestra. JD: ¿Cuáles son tus planes a futuro? ¿Qué podemos esperar del arte de Rodrigo Santa Cruz? RSC: Estoy trabajando en el esfuerzo de la muestra en el Banco de Guatemala en donde comparto espacio con dos artistas que quiero y admiro profundamente. También en la aventura de la exposición en el Museo Jose Luis Cuevas de México, una propuesta para Valoarte en Costa Rica, así como mi tercera exposición individual en una galería aquí en Guatemala. De igual manera estoy tocando puertas en Colombia y quiero buscar otros países. Deseo seguir abriendo caminos y entendiendo plenamente que el oficio del arte debe de ser un ejercicio en plena libertad.

Por Juan Diego Godoy

You Might Also Like

No Comments

Leave a Reply