Con sello personal

noviembre 26, 2018

El trabajo de Daniella Murga es amplio y extremadamente rico, quizá mejor resumido como un concepto integral que busca dar armonía a los espacios, cualesquiera que sean. Su trayectoria de más de 25 años le ha significado una evolución que se percibe hoy a través de sus diseños cien por ciento modernos y a la vez cien por ciento inspirados en tradiciones, arte y naturaleza local. Además, llevan una dosis importante de toque personal.


Daniella empezó a trabajar con textiles locales a finales de la década de los ochenta. Mientras ella estudiaba diseño gráfico en Estados Unidos, su mamá inició con La portada del palomar (ahora solo Del Palomar), un taller de decoración ubicado en la casa del seminario tridentino en La Antigua. “Me involucré al regresar de la universidad. Así aprendí a valorar todas disciplinas del arte guatemalteco, y poco a poco fui creando un concepto de valorización de ese arte para utilizarlo en decoración High End”, explica.

Con el paso del tiempo, el trabajo de Daniella fue posicionándose en el medio, tanto que en la actualidad es altamente apreciado, aún por la generación más joven. “Al involucrarme en el diseño de los tejidos, mi objetivo fue, y sigue siendo, que estén siempre acordes a las tendencias del mercado mundial, por eso me sorprende gratamente cuando parejas jóvenes que están armando sus primeros ambientes se deciden por nuestras propuestas y creaciones”, continúa, reconociendo que ahora que ya cuenta con un taller de artesanos tejedores que confeccionan los diseños que ella produce, todo es más fácil.

Para sus creaciones observa la naturaleza, las obras de los grandes maestros de la pintura, el arte emergente, las ferias y tradiciones… 

“Hemos hecho colecciones inspiradas en las grutas de Semuc Champey, con colores en verdes o en los diferentes tonos azules, como haciendo referencia a las pozas… Otra colección fue inspirada en las frutas de Guatemala, era en esos tonos vibrantes y frescos, otra surgió de los dulces típicos, otra sobre piedras y naturaleza…”, señala la diseñadora, aunque en realidad prefiere no hablar de colecciones sino de creaciones, pues su firma produce un buen número de telas semanalmente que no pertenecen a ningún conjunto y siempre tiene proyectos para los que trabaja a medida y en exclusiva.

“Mi objetivo es resolver las necesidades de los diseñadores de interiores a través de diseños originales, únicos, aprovechando las bondades del telar de pie, su textura, grosor y arte en diseños y colores contemporáneos”. En cuanto a su proceso creativo, Daniella asegura que lo más importante es entender el proyecto para el cual está diseñando, de manera que los patrones, colores y textiles proyecten o sinteticen su esencia.

“Existe ese mito en torno a los textiles típicos, se ha dicho que no son modernos, nosotros hemos demostrado todo lo contrario utilizándolos en muebles modernos y diseño actuales”, asegura la creadora, quien además de telas y muebles tapizados, produce borlas, pompones, muebles de madera y cerámica de Totonicapán en su versión más contemporánea. 

“Ha sido enormemente satisfactorio recorrer el largo camino en Del Palomar, un proyecto con pedigrí que ya alcanza a tres generaciones de mujeres apasionadas por el arte guatemalteco en todas sus formas. Para mí en lo personal es un reto ir descubriendo diariamente la infinidad de posibilidades y el acervo cultural que Guatemala ofrece”, concluye.

Por Luz Elena Ramírez

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